Te equivocas: la culpa es LA CHISPA, no la resaca de una explosión.
Hoy comparto una historia real de mi maternidad que espero te ayude.
En un viaje reciente tuve un conflicto que quizá te parezca absurdo con uno de mis hijos adolescentes… por una toalla.
El primer día, después de la playa, no colgó su toalla.
Al día siguiente tenía excursión con su padre en una barca y le presté la mía, seca, para que pudiera disfrutar (yo no iba con ellos y me supo mal que pasará frío).
Hasta ahí, estaba todo aparentemente bien.
El problema llegó después..
... Cuando la mañana siguiente, yo necesitaba mi toalla y él me la devolvió… mojada.
Le pedí entonces que me diera la suya seca, y me miró con toda la tranquilidad del mundo y me dijo: “No”.
Confieso que me enfadé MUCHO.
No por la toalla mojada en sí, sino por lo que para mí significaba:
😳 Sentí que NO pensaba en los demás.
😤 Que NO era responsable.
😢 Y que NO valoraba mi gesto del día anterior.
Con ese enfado en el cuerpo, intenté explicarle lo que sentía y pensaba en ese momento, para que “entrara en razón” (según yo).
¿Y qué crees que pasó?
Acabamos inmersos en una discusión absurda donde la tensión subía y la indignación también: ¿Te suena?.
(Vamos, un camino en coche “divertido” hasta el puerto)
Y lo más irónico: al llegar, la toalla ya estaba seca gracias al calor del coche.
😣 En ese momento me invadió la culpa:
“Tenía que haber esperado, no haber dicho nada”.
Y aquí viene lo difícil: no tomar decisiones cuando esa culpa te invade.
Escucharla, sí, pero no actuar desde ella.
¿Por qué?
Porque la culpa siempre empuja a sobrecompensar:
A callar la próxima vez o a "soltar" límites o normas para intentar "equilibrar" los errores.
Se me paso por la cabeza cosas como:
😬Le voy a dejar tranqui y no le pedire que ayude a descargar el coche porque será un lío ahora.
😬No le diré que se ponga la crema solar que se que detesta.
Pero ¿Qué pasaría si hiciese eso?
Pues que seguramente la culpa puede que baje un poco pero... Al final del día acabaría explotando áun peor debido a que he pasado por encima de más limites propios (y eso siempre tiene un precio).
Conclusión:
En tu maternidad, evitar el conflicto o actuar desde la culpa son malisimos compañeros de viaje.
Por eso, en el Reto Constante, no perfecta Educando en Positivo te doy pautas claras para:
🧐 Identificar tus botones.
💪 Saber qué hacer cuando alguien los toca.
😍 Aprender a recalcular cuando te alejas de la madre que quieres ser y usar la culpa como aliada.
No se trata de ser perfecta (yo también me equivoco cada día), sino de ser constante.
👉 Y te ayudo a lograrlo de manera realista.
Únete gratis cuanto antes (porque solo está disponible en agosto.)
PD: Seguramente te preguntas : ¿Qué tendría que haber hecho en el momento "toalla"?
Pues lo he pensando siguiendo los pasos que te comparto en el reto, y te cuento esto y mucho más en el directo de preguntas y respuestas exclusivo para las personas inscritas al reto.
Un abrazo grande
(un poco más sabio) porque hoy es mi cumple 🥳
Angélica
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