Un sueño a medias y todo por mi culpa.
Hoy te confieso algo de lo que no me siento muy orgullosa.
Todo comenzó hace 4 meses...
...A finales de abril tuve un sueño:
Ayudar a familias como la tuya a tener un verano diferente.
Ayudarles a romper el ciclo de "empezar con ganas en julio y acabar agotada y llena de culpa en septiembre".
Lo soñé. Lo diseñé. Lo grabamos y editamos. Creamos cada recurso y cada bonus con mimo.
Y lo llamamos: Verano en familia sin desesperar
Apúntate aquí por solo 37 euros
No era fácil crear este taller, porque nunca habia hecho algo parecido.
Quería algo con bases sólidas y en un formato muy práctico y fácil de consumir (para ajustar su contenido al ritmo del verano)
Algo que fuese más allá de la teoría y que, al mismo tiempo, te hiciera sentir acompañada durante esos días tannnn largossss.
¿Hasta aquí todo ideal, verdad?
Pues aquí viene el momento en que todo se torció... y la confesión de hoy.
En paralelo al proceso de creación también hicimos un plan de promoción. Que no cumplí.
¿Por qué?
Eso me pregunté hoy (mientras me reunía con la persona que me ayuda a ver mi negocio desde fuera).
Y en ese momento LO VI CLARISIMO:
En el papel, el taller era oro puro. Pero en mi cabeza no paraba de darle vueltas a lo mismo:
¿Y si esto no ayuda a nadie como me gustaría?
¿Y si soy la única que necesitaba este taller?
¿Y cómo voy a vender un formato que no está validado?
Y, por supuesto, poco a poco fueron aparecieron las excusas: falta de tiempo, "es que estoy de vacaciones".
Cuando la verdad era mucho más simple:
No tenía la certeza de que funcionara.
Y hasta no tenerla, prefería evitar hablar de él demasiado.
Y entonces empezaron a llegar, cada semana, mensajes como estos:

Hoy he sido consciente de cómo me autosaboteé🫣.
Te hablé de este taller hace casi un mes, y no volví a escribirte 😥.
¡A ti, que estás aquí porque confías en mí y apoyas mis reflexiones!
Pero eso ha cambiado:
Hoy, un mes después del lanzamiento, ya no dudo; Este recurso es oro puro de verdad, y las familias lo respaldan con sus resultados.
Así que este correo de confesión es mi primer paso en mi proceso de demostrar lo orgullosa que estoy de este taller.
Ahora te toca a ti.
Por menos dinero de lo que te gastas en un terraza con amigos este verano podrás tener lo que necesitas para llegar a septiembre de una manera distinta.
Y lo mejor: Ya sabes que funciona.
Todavía estás a tiempo de tener un verano diferente.
Verano en familia sin desesperar → apúntate aquí
Un abrazo,
Angélica Joya
Pd: Si compras el taller y me escribes contándome que lo has hecho después de leer este correo de "confesión", te mando de regalo dos de los recursos más potentes que he compartido en el grupo de WhatsApp del taller durante el mes que lleva en curso.
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