Mi web y mi mudanza se pusieron creativas. Pero aquí lo arreglamos.
Y no, tu filtro anti spam NO tiene la culpa…
Si la semana pasada esperabas mi email sobre la frustración y te quedaste mirando tu bandeja de entrada como quien espera un milagro pero no te llego nada... no pierdas la fe porque hoy te cuento lo que ha pasado.
Justo el miércoles (día de la entrega semanal), yo estaba de mudanza.
Entre cajas, muebles desmontados y mucho polvo.
Y, por si fuera poco, algo espontaneo paso en mi web, lo que hizo que muchos de vosotras no recibieraís el email de la semana.
Así que, como en esta casa ante las situaciones frustrantes nos enfocamos en soluciones, esta semana toca doble entrega:
📩 Hoy recibirás el email que no llegó la semana pasada.
📩 Y el jueves te enviaré otro, para seguir con la serie.
Vamos con el de hoy:
📌 ¿Cómo se aprende realmente?
(Pista: no es una escalera)
Si te pidiera que dibujes cómo es el proceso de aprendizaje, ¿Qué harías?
Lo más usual es que dibujes algo así:

Una escalera, donde vas escalon a escalon, paso a paso avanzando.
Peeero… en realidad, el aprendizaje muchas veces se siente más bien así:

COMO UNA MONTAÑA RUSA
Con subidas, bajadas, vueltas inesperadas y momentos en los que sientes que vas en reversa.
Y esto es importantísimo saberlo desde muy pequeños.
Porque cuando eres pequeño y crees que aprender es como subir una escalera, cada tropiezo se puede sentir como un fracaso y es más fácil perder la motivación.
Si tu hijo no conoce la metafora de la montaña rusa lo más probable es que llegue a pensar cosas como:
👉 "Si me cuesta, es porque no estoy hecho para esto."
👉 "Si no avanzo, mejor lo dejo."
Y nada más lejos de la realidad.
Por eso, hoy te propongo un pequeño ejercicio:
1. Pregúntale a tu hijo: "Cuando algo no te sale, ¿Qué piensas? ¿Qué sientes?" Escríbelo juntos (mejor aún si le preguntas por una ocasión especifica que tu recuerdas donde se frustró aprenidendo algo).
2. Explícale la metáfora de la montaña rusa. Dile que aprender siempre incluye momentos de retroceso y que eso es parte del proceso.
3. Enséñale el poder del "todavía". En vez de decir "No puedo hacerlo", anímale a decir "No puedo hacerlo… todavía."
📌 Y si te animas, aplícalo también contigo cuando sientas que has vuelto a gritar o amenazar a tus hijos😉.
El jueves te enviaré otro correo, donde te contaré por qué cuando estamos en el peor momento de la montaña rusa nuestro cerebro nos engaña y puede hacer que nos sintamos muy mal.
Nos vemos pronto. 😉
📍 Una invitación especial antes de despedirme
Aprovecho para contarte algo que me hace mucha ilusión.
El 30 de marzo organizo en Barcelona en un evento especial para familias.
Será una mañana llena de conexión y crecimiento personal para toda la familia (¡si!! podrás venir con tus hijos y pareja si ellos lo desean).
No puedo adelantar más detalles, pero si quieres ser de los primeras en recibir la información y optar a una plaza, puedes apuntarte a la lista de espera aquí: 👇
QUIERO ESTAR EN LA LISTA DE ESPERA
📌 Las plazas son muy limitadas porque tienen prioridad al evento las familias del Club Implikate (donde está incluido como beneficio).
Nos leemos pronto (y prometo que sin más interrupciones de mudanza y tecnología 🤞).
Angélica Joya
Psicóloga clínica y sobreviviente oficial de mudanzas y actualizaciones misteriosas de web. 🏠💻😅
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