¿Escuchamos de verdad o solo esperamos el turno para corregir?
Claves para conectar de verdad con tu hijo
El otro día mi hijo de 15 años me compartió algo que le había pasado en el cole.
Una situación con un docente que, desde su mirada, fue muy injusta.
Me explicó cómo intentó resolverlo con respeto, hablando directamente… pero la cosa escaló y acabaron involucrados varios profesores.
A nosotros, los padres, no nos llegó ninguna notificación formal (así que seguramente no fue nada grave) pero mientras me lo contaba yo estaba un poco asi

(intentado maneter la sonrisa pero por dentro..)
Sentía que me dividía en dos:
🧠 Una parte pensaba “hijo, no te metas ahí, estás en una buena racha, con notas altísimas, se acerca el bachillerato, no quiero que te cojan manía por estas cosas”.
❤️ Otra parte, en silencio, pensaba “Tienes razón. Te entiendo… pero estoy tan cansada y se perfectamente lo insistente que puedes llegar a ser cuando algo te parece injusto.”
Y desde ahí, desde el agotamiento y ese miedo, hice justo lo que siempre enseño a no hacer: quise convencerlo, corregirlo, sermonearlo 😬
Lo pero es que la "teoria la tenía fresca" porque justo ese mismo día había entregado a una familia del Club un plan de trabajo trimestral para acompañar a su hijo donde les hablaba de lo importante que es escuchar con una mente abierta, parafrasear lo que los adolescentes nos cuentan y hacer preguntas desde la verdadera curiosidad.
Porque cuando hacemos eso, nos regalan oro: entendemos lo que sienten, lo que piensan, y desde ahí podemos acompañar e influir.
PERO… Yo ese día, me lo salté todo.
La respuesta de mi hijo fue clara: “No sé para qué te explico las cosas. Tendría que haberme quedado callado” (Portazo incluido).
En otro momento, quizás habría reaccionado al instante (siguiendo en modo automatico). Esta vez me detuve. Tenía una reunión, y después, antes de dormir, fui a su habitación y le dije:
"Siento que te sintieras así cuando me explicaste lo que pasó. Tienes razón. No te escuché como necesitabas. Pero quiero que sepas que puedes contarme lo que quieras, siempre.”
Sonrió con media cara y se dejó dar un beso (Si eres madre de adolescentes sabrás que esto ya es oro 🤪).
Te comparto esto porque a veces creemos que escuchamos, pero en realidad solo esperamos nuestro turno para corregir, dar cátedra o mostrarles “el verdadero punto de vista”.
Y sin darnos cuenta, rompemos el puente más valioso que tenemos: la comunicación.
Y sin comunicación… ¿Cómo vamos a acompañar en temas tan complejos como el bullying, las adiciones o la autonomía?
¿Conoces cuáles son las barreras invisibles que sabotean la comunicación con tu hijo?
Te adelanto algo: la intención y la presencia no bastan.
🎯 En el taller Bullying Sin Filtros, trabajaremos sobre esto y mucho mas.
👉 Puedes ver toda la info aquí: https://www.impliquo.com/bullyingsinfiltros
(recuerda que si ya eres parte del Club, el taller está incluido).
¿Todavía no conoces el Club Implíkate?
Es un espacio de acompañamiento personalizado continuo para madres y padres que quieren criar desde el respeto mutuo.
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Con cariño,
Angélica Joya
Criando, escuchando, metiendo la pata… y volviendo a intentarlo desde hace más de 15 años.
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